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Las edades de hielo: Épocas de glaciaciones terrestres

Hoy nos parece muy normal que haya hielo en los polos y que nieve durante el invierno en muchos lugares, pero durante la mayor parte de la historia de la Tierra esto no ha ocurrido.

El mundo ha sido usualmente un lugar cálido y acogedor. Por eso es aún más extraño imaginar cómo pudo sumirse el planeta en las inacabables y desoladas eras glaciales, cuando capas de hielo de kilómetros de espesor cubrían continentes enteros.

Hace unos 650 millones de años se registró la peor de estas glaciaciones: toda la Tierra estaba cubierta de hielo. Como el hielo refleja la mayor parte de la luz solar, no parecía que hubiera forma de calentar de nuevo el planeta. Se cree que la salvación llegó de los volcanes, que expulsaron al exterior grandes cantidades de gases de efecto invernadero. La vida debió sobrevivir durante esta etapa en forma de bacterias que vivían en algún charco superficial o bajo hielo transparente, y también arracimada en torno a las chimeneas termales submarinas.

Desde hace unos 50 millones de años ha habido algunas glaciaciones esporádicas y durante los últimos 2,5 millones de años las épocas glaciales han sido la norma. Ha habido al menos cuatro grandes episodios glaciales, separados por breves periodos algo más suaves, como éste en el que nos encontramos, que dura ya unos 10.000 años (demasiado para lo que suele ser usual, por lo que el hielo de la próxima glaciación no debe tardar demasiado en echarse encima).

Durante el periodo álgido de la última glaciación, hace unos 20.000 años, el hielo cubría el 33% de la superficie de la Tierra y la temperatura media era unos 12 º C más baja en tierra firme. Una inmensa lengua de hielo cubría Europa hasta Francia, erosionando brutalmente las montañas en su movimiento. El nivel del mar estaba mucho más bajo y muchas islas estaban unidas a los continentes por lenguas de tierra. Los continentes se hundieron bajo el peso de tantas toneladas de hielo y aún hoy están subiendo para recuperar su antigua posición. Con tanta agua dulce retenida en forma de hielo, el clima era extremadamente seco, ventoso y variable.

En estas condiciones tuvieron que sobrevivir durante cientos de miles de años unos cuantos puñados de homínidos que ocupaban las regiones frías. El calificativo de “seres inferiores” no puede aplicarse de ninguna forma a estas criaturas heroicas, que en las regiones de tundra en las que habitaban no tenían ni cuevas ni leña para hacer fuego. Se piensa que sobrevivieron al modo de los esquimales actuales, consumiendo grandes cantidades de carne y pescado para desarrollar gruesas capas de grasa corporal, que les aislaran del frío, y abrigándose muy bien con pieles.

La tundra en verano era un ecosistema hasta cierto punto acogedor. El calor derretía el hielo superficial y el agua no se filtraba porque la capa congelada del suelo se lo impedía. El terreno se encharcaba y los nutrientes minerales no se escapaban del suelo al no ser lavados por las precipitaciones. El resultado eran unos pastos extraordinariamente productivos, donde la hierba crecía impulsada por la luz solar que duraba muchas horas al día y por unas temperaturas suaves. Todo esto propició la prosperidad de una fauna impresionante de grandes mamíferos, que se reunía en enormes rebaños. Estaba compuesta por rinocerontes lanudos, mamuts, renos, bisontes y caballos salvajes. Su extinción parece haber estado causada más por la habilidad cazadora del hombre que por la retirada de los hielos.

Las causas de los periodos glaciales son muy complejas. Están relacionadas con cambios en la radiación que nos llega del sol, debidos a alteraciones periódicas de la órbita de la Tierra, que se suceden en ciclos muy complicados. También influyen factores como la posición relativa de los continentes (en las épocas en las que los continentes están cerca de los polos hace más frío, ya que la tierra tiene menos inercia térmica que el agua), la concentración de gases de invernadero, la formación de las grandes cadenas montañosas y los patrones de corrientes oceánicas. Por ejemplo, se piensa que los últimos periodos glaciales tienen que ver con la elevación del Himalaya, que alteró los patrones de circulación atmosférica, y con el corte de la corriente oceánica que suministraba agua caliente desde el Pacífico al Atlántico cuando se cerró el istmo de Panamá.

Un fenómeno que ha sorprendido a los investigadores cuando han estudiado testigos del clima del pasado ha sido la brusquedad con que se pueden producir los cambios climáticos (décadas en lugar de miles de años). Un solo verano menos caluroso de lo habitual (los inviernos muy fríos influyen mucho menos) podría en teoría desencadenar un periodo glacial, al provocar que no se derritiera la nieve del año anterior. El hielo acumulado reflejaría más luz solar, lo que bajaría la temperatura, con lo que se formaría más hielo, que reflejaría más luz, etc. El proceso se desbocaría y en muy poco tiempo tendríamos una glaciación.

Paradójicamente, la tendencia al calentamiento global provocada por el hombre, podría llevarnos a una glaciación. No sería tan extraño como parece a primera vista, porque el clima global está regulado por complejos mecanismos que se oponen a las alteraciones y un estímulo intenso podría provocar una respuesta desproporcionada. En particular se piensa que el calentamiento global podría detener la corriente que circula por el Atlántico Norte y que calienta las costas de Europa occidental, que tiene un clima mucho más suave de lo que le corresponde por su latitud. La fusión de los hielos árticos podría provocar una inundación de agua dulce en los océanos boreales. Y es precisamente el hundimiento del agua fría y salada en estas zonas lo que mueve el gran río oceánico desde el norte hacia el sur, lo que genera a su vez un flujo de aguas cálidas tropicales hacia el norte.

Este fenómeno parece estar gobernado por una especie de interruptor muy sensible a las variaciones. Apartarse un poco de los valores actuales puede causar de golpe la parada de la corriente. Éste es el fenómeno que se postula en la película “El día de mañana”, donde en cuestión de semanas, el hemisferio norte queda sumido en una era glacial. Probablemente en la realidad el proceso lleve más tiempo, pero no podemos dedicarnos a hacer experimentos con un clima que suele comportarse de forma salvaje.

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...por Antonio Jiménez ...por Antonio Jiménez


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5 comentarios en Las edades de hielo: Épocas de glaciaciones terrestres

  1. Buenos días Antonio J.

    Apenas ahora discutíamos yo y unos amigos escépticos sobre si el calentamiento global podría ocasionar una glaciación, al parecer yo siento que estoy en lo correcto al haber dicho que si se puede producir, caso contrario a ellos.

    Espero haberlo entendido bien.

    Hasta luego y gracias.

  2. Hola, Benjamín:

    He estado mirando algunas informaciones más recientes, y los científicos siguen considerando razonable esa hipótesis. Parece que ya se está detectando una pequeña ralentización de la corriente del Golfo. Una alteración mayor podría conducir a un enfriamiento en el oeste de Europa en una o dos décadas. Pero los efectos serían bastante menos intensos y más pasajeros de lo que se postula en la película (el cine casi siempre exagera). De todas formas, dada la complejidad de los fenómenos meteorológicos, los científicos aún no pueden evaluar la probabilidad de que ocurra este evento.

  3. ¿Cuántas glaciaciones han habido en la Tierra? ¿Cuánto dura cada una?

    Gracias

  4. Pues ha habido muchas, de diferentes magnitudes y duraciones. En ellas intervienen muchos factores: astronómicos, como la intensidad de la radiación solar, el hecho de que el sistema solar atraviese nubes de polvo, los cambios en la inclinación y forma de la órbita de la tierra, etc.; geológicos (la presencia de continentes cerca de los polos propicia las glaciaciones); el vulcanismo y la distinta concentración de gases de efecto invernadero, etc. En los últimos 2,5 millones de años ha habido al menos 17 glaciaciones graves, de decenas o cientos de miles de años de duración. Se cree que en este gran empeoramiento del clima tuvieron que ver la formación del Himalaya y la creación del istmo de Panamá, que alteraron el clima global.Pero el clima ya había empezado a enfriarse hace 40 millones de años, presentando desde entonces alternancias entre periodos muy fríos y periodos suaves. La norma en los 500 millones de años anteriores fue la suavidad de las temperaturas (los continentes solían estar lejos de los polos), aunque hubo periodos glaciales hace 80, 295, 350 y 440 millones de años. La Tierra vivió frecuentes eras glaciales hace entre 800 y 550 millones de años, y hace 750 millones de años el hielo cubría toda la superficie, tanto marina como terrestre, con temperaturas de -20 º C en el Ecuador y - 80º C en los polos. Se conoce menos de los periodos glaciales anteriores, pero se sabe que hace unos 2.000 millones de años hubo otra gran glaciación.

  5. Antonio:

    Está muy interesante tu información. ¿Dónde puedo leer más al respecto?.

    Gracias por tu respuesta.

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