“Revientavacas” es un nombre de planta bastante expresivo, que deberÃa disuadirnos inmediatamente de cualquier tentación de consumirla.
Se aplica a diversas especies del género Aconitum, unas hierbas robustas con flores en forma de casco que suelen crecer en lugares abonados por el ganado, sobre todo en las montañas. Poseen uno de los venenos vegetales más potentes: unos tres miligramos de su principio activo, la aconitina, bastan para provocar la muerte a una persona.
Estricnina, cicuta, estramonio, curare, atropina… son algunos de los nombres que están asociados a la historia universal de la infamia y el crimen. Los venenos vegetales son una amenaza oculta y silenciosa y ejercen sobre el hombre una extraña fascinación. Se puede huir de una serpiente, pero nuestros antepasados se vieron obligados a probar toda clase de plantas para sobrevivir y durante incontables generaciones almacenaron experiencias acerca de sus propiedades asesinas o alucinatorias.
Los venenos animales suelen ser muy potentes y de acción rápida, ya que son empleados en la defensa y el ataque. Sus efectos suelen ser sobre todo paralizantes y destructores de los tejidos, para facilitar la posterior digestión. Los venenos de las plantas suelen ser más insidiosos y lentos, y la variedad de acciones que ejercen sobre nuestro organismo es enorme. Las plantas son factorÃas quÃmicas muy eficientes (son autónomas energéticamente y pueden dedicar una gran parte de su metabolismo a experimentar con la sÃntesis de todo tipo de sustancias). Muchas de estas sustancias puede que sean simplemente productos secundarios del metabolismo, pero otras pueden cumplir múltiples funcionalidades.
Esto nos lleva a preguntarnos por qué envenenan las plantas, o quizá mejor aún, por qué no envenenan todas. Las plantas no pueden escapar y los venenos son una de sus pocas posibilidades de defensa frente a los herbÃvoros. Muchas plantas sólo disuaden a los animales con sustancias repulsivas. Otras toleran que los animales las coman porque realizan otras funciones, como la polinización o la dispersión de semillas, o han renunciado a una costosa escalada de armamentos con los animales, pues cualquier sustancia tóxica que elaboren será tarde o temprano neutralizada por estirpes resistentes. La toxicidad contra los animales puede ser también un efecto colateral de sustancias que han sido sintetizadas por las plantas para eliminar a sus competidores vegetales.
No podemos fiarnos demasiado del aspecto de una planta para saber si es venenosa o no. Los venenos aparecen en muy diversas familias de plantas, y una planta venenosa puede ser muy semejante a otra comestible estrechamente emparentada con ella. Por ejemplo, la funesta cicuta, que se vio obligado a beber Sócrates, recuerda por la forma de sus hojas a otras usadas como condimento, como el perejil (se distinguen porque la cicuta está cubierta de manchas púrpura). Además, algunas plantas pueden tener partes comestibles y venenosas. Por ejemplo, la patata causó muertes cuando fue introducida en Europa: la gente creÃa que lo que se comÃa eran los frutos, semejantes a pequeños tomates, en lugar de los tubérculos (que tampoco deben ser consumidos crudos).
Con todo, hay algunas familias de plantas especialmente perversas, ya que contienen muchos miembros venenosos. La familia de la patata, la de las solanáceas, es una de ellas: incluye plantas con venenos mortales, como el estramonio, la belladona o el tabaco (la nicotina es uno de los peores venenos), y muchas otras con sustancias que alteran la conciencia y la voluntad, como el mismo estramonio, el beleño o la mandrágora, a la que se asocian multitud de leyendas. Por todo ello, y por las formas verrugosas y grotescas de sus frutos u hojas, las solanáceas podrÃan ser calificadas como las plantas de las brujas.
Otras familias temibles son por ejemplo la de las ranunculáceas, a la que pertenecen el acónito o el heléboro; la de las euforbiáceas, a la que pertenecen la flor de pascua y el ricino, de cuya semilla se extrae una sustancia tan venenosa que los servicios secretos rusos mataron a un disidente búlgaro con un pinchazo de un paraguas impregnado en ella; o la de las loganiáceas tropicales, que incluye a la nuez vómica, de la que se extrae la poderosÃsima estricnina, y al curare, cuya sustancia activa mata por paralización fulminante de los músculos, y que ha sido usada por los indÃgenas americanos para impregnar sus flechas (hoy dÃa se emplea en cirugÃa como relajante muscular).
La composición quÃmica de los venenos vegetales es muy diversa, aunque la mayor parte puede englobarse en unos pocos grandes grupos. El principal es el de los alcaloides, que son sustancias amargas con uno o varios anillos nitrogenados y que tienen efectos biológicos muy diversos. Alcaloides son por ejemplo la morfina, uno de los más potentes somnÃferos y analgésicos, que procede de la adormidera; la teÃna del té y la cafeÃna del café, que son fuertes estimulantes del sistema nervioso; la aconitina, que es paralizante; la estricnina, que es convulsiva; la nicotina; la cocaÃna, etc.
Algunas toxinas vegetales son proteÃnas, como la ricina, que es quizá la más potente (basta un miligramo para matar a una persona y no existe antÃdoto). Actúa inhabilitando los ribosomas, orgánulos celulares absolutamente vitales ya que en ellos se sintetizan las proteÃnas. Los sÃntomas de su intoxicación son fuertes diarreas y vómitos (la costumbre de dar aceite de ricino a los niños para purgarse era una barbaridad), deshidratación y caÃda brusca de la tensión arterial.
Las semillas de manzano y las almendras amargas incluyen glucósidos que en el organismo generan cianuro de hidrógeno (aunque el chocolate con una pizca de almendras amargas está exquisito). El cianuro bloquea la respiración celular y puede reconocerse la intoxicación por el olor a almendras que exhala el afectado y por la coloración azul de sus labios. Otros glucósidos, como los de la digital, hacen latir desbocadamente el corazón.
Otras sustancias tóxicas son los taninos, que son muy amargos e irritantes del sistema digestivo, que emplean muchas plantas como disuasión frente a herbÃvoros; las fotocumarinas, que causan lesiones en la piel cuando es expuesta al sol; o las saponinas, que producen espuma como el jabón cuando se añaden al agua y que pueden causar graves daños a las mucosas digestivas, los riñones y el hÃgado.
Las plantas venenosas han causado mucho sufrimiento, pero también nos han proporcionado los medicamentos más efectivos. Aún hoy dÃa, en la época de la biotecnologÃa y la ingenierÃa genética, nuestras farmacias siguen dependiendo básicamente de los productos vegetales, cuya inmensa diversidad está mayoritariamente por descubrir.

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Creo que desde un punto de vista informativo esta bien dar a conocer las plantas que son altamente venenosas y las que son medicinales, pero hay que tener cuidado con esta información porque se puede dar el caso que algunas personas sin escrúpulos lleguen a usar dichas plantas para hacer mal uso de ellas, por lo que les pido que tengamos cuidado de dar una información tan detallada acerca de estas plantas para asà evitar desgracias, tales como muertes por envenenamiento y también ya que algunas plantas se usan para usos abortivos. Cuidado, mucho cuidado.
Considero que es importante pero hasta ahora no puedo encontrar algo que me diga que tan cierto es la neutralización de la cafeÃna y que futuros efectos pueden causar este producto. Que maravillosa es esta página, ya que puedo preguntar muchas dudas que tengo que aclararlas.