Ahora esta rara especie podría ser reintroducida en las Islas Galápagos gracias a los especímenes recogidos por Charles Darwin durante su viaje a las Galápagos hace más de 170 años.
Sin embargo, para que este proceso sea efectivo debe restaurarse una población “que sea lo más cercana posible a la que existía antes” y para descubrir cómo hubiera sido esta población los científicos necesitan estudiar a las aves de Floreana.

Para ello un equipo de genetistas del Museo de Historia Natural de Londres extrajo ADN de dos aves que el famoso naturalista británico obtuvo en 1835, cuya comparación con el ADN de las poblaciones vivas en otras dos islas, ayudó a los científicos a descubrir “señales genéticas” en las dos especies sobrevivientes que también están presentes en las muestras de Darwin, lo que reveló que las dos subpoblaciones se dividieron muy recientemente y es probable que esta división fuese la que causó la extinción del sinsonte de Floreana.
La extinción pudo haber roto el “puente” entre las dos poblaciones, lo que significa que ya no fue posible que las aves se cruzaran.
Aún cuando lograron evolucionar de forma independiente y reproducirse como resultado de la endogamia, este estudio demuestra que una pequeña subpoblación retuvo muchas de las importantes variaciones genéticas que una vez se encontraron en el sinsonte de Floreana, algo que supone buena noticia para la supervicencia de las especies.
El estudio llevó a los científicos a concluir que los futuros planes de conservación deben enfocarse “en la protección de las dos poblaciones satélites in situ y establecer una tercera población única en Floreana”, para cuya reintroducción podría usar aves de ambas islas.
Proponer tu RSS para Últimas Noticias
Otros Reportajes:
El increible salto de la hormiga »
Los más comentados:
Evolución humana: El cerebro (18)
Regeneración de las células: La médula espinal (9)
Evolución humana: La importancia de la dieta (8)
Postura erguida: ¿Por qué la adoptamos? (8)
Los Cloroplastos: Intrusos primitivos (7)



Estás en:


