El 16 de abril de 1863 nacía en la localidad murciana de Caravaca de la Cruz, uno de los paleontólogos españoles más importantes del primer tercio del siglo XX.
Tras cursar estudios de Bachillerato en Lorca y la licenciatura (1887) y el doctorado en Ciencias Naturales en la Universidad Central de Madrid.

Ejerció la docencia en varios colegios privados de la provincia de Murcia, incorporándose al escalafón de catedráticos de segunda enseñanza al aprobar la pertinente oposición en 1892.
Su primer destino fue el Instituto Jovellanos de Gijón, donde estuvo 11 años como catedrático de Historia Natural de Enseñanza Media.
En 1903 pasó al Instituto Jorge Juan de Alicante, en el que permaneció hasta su jubilación y donde realizó la mayor parte de su labor científica.
Fue director de ese centro desde 1918 hasta 1923 y elegido presidente de la Sociedad Ibérica de Ciencias Naturales un año más tarde (1924).
Poco después llegó a desempeñar el cargo de diputado provincial por Alicante. Hay que destacar que en 1913 Jiménez de Cisneros fue pensionado durante un mes para visitar las colecciones de los Museos de Ciencias Naturales del norte de Italia, Suiza y sur de Francia.
Sus primeras publicaciones geológicas y paleontológicas no llegan hasta 1903, año en el que comienza a realizar sus innumerables excursiones con los alumnos por las tierras de Alicante y Murcia como complemento a sus explicaciones en el aula.
Consiguiendo reunir una espléndida colección de fósiles y minerales.

En 1895 fue comisionado por el Museo de Ciencias Naturales de Madrid para la adquisición y envío de una ballena que apareció en una playa de Gijón.
En 1899 presentó un trabajo sobre unos “Ensayos acerca de la aclimatación del gusano de seda en Asturias” que obtuvo la medalla de plata en la Exposición regional de Gijón del año 1899.
En 1902 es nombrado Corresponsal Científico del madrileño Museo de Ciencias Naturales.
Fue becado por la Junta de Ampliación de Estudios para realizar investigaciones paleontológicas y geológicas en diversos países (Italia, Suiza y Francia).
Participó en numerosos congresos paleontológicos en España y en el extranjero y publicó más de un centenar de trabajos científicos, de asunto muy diverso, la mayor parte de los cuales en el Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural.
También aparecieron artículos suyos, entre otras revistas, en Trabajos del Museo Nacional de Ciencias Naturales y en el Boletín de la Sociedad Ibérica de Ciencias Naturales.

En un trabajo de 1903 describe dos afloramientos liásicos cercanos a su ciudad natal e identifica en ellos un buen número de fósiles: ammonites, belemnites, braquiópodos, etc. Durante la primera década del siglo hace excursiones por diversas comarcas de las provincias de Albacete, Alicante y Murcia y descubre un diente de mastodonte, un molar de 3 kg de peso que atribuyó a Elephas primigenius, foraminíferos de gran tamaño, principalmente de Nummulites complanata (algunos de 7 cm de diámetro), etc. En 1917, refiere el descubrimiento del Rincón de Egea, un afloramiento del Lías medio, cerca de Caravaca, que constituye una de las aportaciones paleontológicas más sobresalientes de Jiménez de Cisneros. En general, sus trabajos, con interesantes aportaciones, sobre la paleontología (y la geología) de la Cordillera Bética oriental fueron el punto de partida de numerosos estudios posteriores.

Sus investigaciones paleontológicas y geológicas le hicieron participar en el nuevo Mapa Geológico Nacional y en la obra Geografía General del Reino de Valencia dirigida por Carreras y Candi.
Fue Presidente de la Sociedad Ibérica de Ciencias Naturales (1924), Corresponsal Académico Nacional de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (1925).
Falleció en Alicante el 17 de enero de 1941.
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